El castro de Irueña, que ocupa una superficie de alrededor de 14 hectáreas, es uno de los enclaves fortificados prerromanos más extensos de los conocidos hasta la fecha en la provincia de Salamanca. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931.
Su periodo de máximo explendor es el que sucede a la conquista romana, durante el altoimperio. En este momento, Irueña se convierte en ciudad.
Cercana a uno de los tramos de muralla, está La Yegua, uno de los más relevantes ejemplares de las esculturas zoomórficas del mundo vettón, conocidas como verracos.
Son visibles los restos del «Palacio»: elementos de un importante edificio romano, quizás un templo, que serían reaprovechados, en un espacio que en este último periodo fue usado como cementerio.
Siguiendo la señalización existente desde el casco urbano de Fuenteguinaldo, se puede llegar en coche hasta los pies del castro, donde se sitúa el parking habilitado a viistantes y el cartel general de presentación de Irueña. Aquí también se inicia el sendero señalizado de visita al yacimiento.
Este sendero permite recorrer todo el perímetro del poblado, con una longitud de 1,8km, uniendo los principales elementos arqueológicos interpretados.



